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Reniec revela nombres quechuas, voces originarias presentes en la sierra centro y norte del Perú

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El quechua no pertenece a un solo lugar ni se habla de una única manera. Según la publicación del Reniec Introducción a un tesoro de nombres quechuas en Apurímac : Illari (2358) significa resplandor o relámpago; Amaru (2354), serpiente mítica andina; Chaska (1620), Venus o lucero de la mañana; Urpi (1558), paloma serrana; Inti (1412), Sol; Killa (1105), Luna; Suri (447), ave andina o hijo o hija, según el contexto; Imasumaq, ¡qué bonita!; y Qoyllur (102), estrella. A ello se suma que, según la publicación oficial Quechuas , sus variedades se agrupan en dos grandes ramas: el quechua I, ubicado en la zona central del país, y el quechua II, presente en las zonas norte y sur. Por ello, hablar del quechua implica reconocer una lengua extendida por distintas regiones y con diversas formas regionales de expresión.
 

De acuerdo con el informe Características sociales de los Censos Nacionales 2017 , en el país 3 805 531 personas de cinco años a más aprendieron quechua durante su niñez. Lima reúne 724 775; Pasco, 24 943, y Piura, 3313. Estas cifras confirman que la lengua se mantiene presente mucho más allá de un único territorio.
 


Animales, admiración y territorio convertidos en nombres
 

La publicación del Reniec Introducción a un tesoro de nombres quechuas en Apurímac  recoge también Sumaq (bonita o hermosa), Wayna (joven o mozo), Kusi (alegría o placer) y Qori Anka (águila áurea). Son nombres que expresan cualidades, etapas de la vida y vínculos con la naturaleza sin perder su valor como parte de una historia familiar.
 

Los departamentos también llegan al DNI: 117 personas tienen Lima como nombre; 12, Pasco; nueve, La Libertad, y una, Junín. En estas Fiestas Patrias, los datos dibujan una ruta desde el centro hasta el norte y muestran que la historia de una lengua permanece en una conversación, una comunidad y un nombre propio.