Reniec: nombres awajún y wampis preservan la identidad cultural del nororiente peruano
Del Marañón al Cenepa, los nombres recorren ríos y comunidades. El Reniec registra a una ciudadana llamada Ipák. El Tesoro de Nombres Wampís explica que esta voz significa achiote y que, como nombre femenino, puede entenderse como colorida o colorada.
La misma publicación recoge Achampash (picante, a partir de ají), Achañap y Achayap (nombres de un pajarito) y Ampunchii (guerrero). Al ofrecer el significado junto con cada nombre, el tesoro permite acercarse a la forma en que la lengua wampis expresa cualidades y elementos de su entorno. El Tesoro de nombres Awajún añade Yunuik, vinculado con una mujer trabajadora, y Sekút, nombre femenino que designa una especie de liana. Por su parte, el Tesoro de Nombres Wampís documenta Akintai, relacionado con cerrar, ocupar o reemplazar un espacio; Anchur, personaje que enseñó a pescar con barbasco; Ampush, grillo o ave nocturna; Antaawai, el que escucha; Ankuajip, mosquito; Antich, quien oye y permanece atento; Anta, persona poderosa del monte, y Antún, adaptación wampis de Antonio asociada con un hombre activo y obediente.
Lenguas que recorren ríos y comunidades
El awajún se habla en Amazonas, Cajamarca, San Martín y Loreto, en las cuencas de los ríos Marañón, Comaina, Potro, Nieva, Cenepa y Morona. El wampis se concentra principalmente en el norte de Amazonas y Loreto. Ambas lenguas pertenecen a la familia lingüística Jíbaro.
El Censo de Comunidades Indígenas de la Amazonía Peruana registró 55 366 habitantes del pueblo awajún en Amazonas, Loreto, Cajamarca y San Martín, de los cuales 43 896 se encontraban en Amazonas. Para el pueblo wampis consignó 10 163 habitantes, 8257 de ellos en Amazonas.
Finalmente, las propias regiones aparecen en el registro: 88 ciudadanos tienen San Martín como nombre y 62, Amazonas. En estas Fiestas Patrias, el territorio no solo se habita y se recuerda: también puede acompañar a alguien desde su partida de nacimiento hasta su DNI.